Enfoque informado en trauma
Priorizo la seguridad, la previsibilidad y la elección. Trabajamos primero estabilización y recursos de regulación; el procesamiento de la memoria traumática solo llega cuando existe base suficiente para sostenerlo.
Mi enfoque terapéutico
Marcos de trabajo
Priorizo la seguridad, la previsibilidad y la elección. Trabajamos primero estabilización y recursos de regulación; el procesamiento de la memoria traumática solo llega cuando existe base suficiente para sostenerlo.
Reconozco cómo las desigualdades, los mandatos de género y las violencias estructurales atraviesan el malestar psíquico. Nombrarlas permite dejar de leer como falla personal aquello que tiene origen social.
Herramientas concretas para identificar patrones de pensamiento, romper ciclos de evitación, trabajar la ansiedad y recuperar conductas que sostienen el bienestar cotidiano.
Aceptación y Compromiso: en lugar de pelear con lo que se siente, aprendemos a hacer espacio a la experiencia interna y a orientar la vida según valores propios, con flexibilidad psicológica.
Psicoeducación sobre el sistema nervioso, anclaje y orientación al presente, trabajo con la ventana de tolerancia y estrategias de regulación corporal adaptadas a cada persona.
Integro red de apoyo, condiciones materiales, comunidad y acceso a derechos como parte del proceso terapéutico, especialmente en contextos de violencia y movilidad humana.
Comprendo el motivo de consulta según el momento vital: adolescencia, juventud o adultez tienen tareas de desarrollo distintas y requieren intervenciones distintas.
Las decisiones clínicas se apoyan en investigación actualizada, en la evaluación del caso y en las preferencias de la persona. Revisamos juntas el avance del proceso.
El proceso
Cada proceso se diseña contigo. Las fases no son rígidas ni lineales: revisamos el rumbo de manera periódica y ajustamos según lo que vaya siendo necesario.
Escucho tu motivo de consulta, tu historia y tu contexto. Exploramos objetivos y aclaramos encuadre, confidencialidad y frecuencia.
Construimos una comprensión compartida: qué te ocurre, cómo se originó, qué lo mantiene y qué recursos ya tienes. Nada de esto se decide sin ti.
Trabajo de regulación emocional, seguridad cotidiana, límites y red de apoyo antes de abordar contenidos sensibles.
Cuando hay base suficiente, elaboramos las experiencias difíciles y su impacto en la identidad, el cuerpo y los vínculos.
Revisamos los cambios logrados, prevenimos recaídas y definimos cómo sostener lo aprendido fuera del espacio terapéutico.
«Cada proceso terapéutico es personalizado: se construye según las necesidades, la historia y los tiempos de cada persona.»
Ver servicios y áreas de acompañamiento