Mi enfoque terapéutico

Un enfoque integrativo, construido a la medida de cada persona

No aplico un mismo protocolo a todas las consultas. Elijo herramientas según lo que cada persona necesita, en qué momento de su proceso está y qué le resulta seguro y significativo.

Marcos de trabajo

Desde dónde acompaño

Enfoque informado en trauma

Priorizo la seguridad, la previsibilidad y la elección. Trabajamos primero estabilización y recursos de regulación; el procesamiento de la memoria traumática solo llega cuando existe base suficiente para sostenerlo.

Enfoque de género y derechos humanos

Reconozco cómo las desigualdades, los mandatos de género y las violencias estructurales atraviesan el malestar psíquico. Nombrarlas permite dejar de leer como falla personal aquello que tiene origen social.

Terapia Cognitivo Conductual (TCC)

Herramientas concretas para identificar patrones de pensamiento, romper ciclos de evitación, trabajar la ansiedad y recuperar conductas que sostienen el bienestar cotidiano.

Terapias contextuales · ACT

Aceptación y Compromiso: en lugar de pelear con lo que se siente, aprendemos a hacer espacio a la experiencia interna y a orientar la vida según valores propios, con flexibilidad psicológica.

Herramientas sensibles al trauma

Psicoeducación sobre el sistema nervioso, anclaje y orientación al presente, trabajo con la ventana de tolerancia y estrategias de regulación corporal adaptadas a cada persona.

Enfoque psicosocial

Integro red de apoyo, condiciones materiales, comunidad y acceso a derechos como parte del proceso terapéutico, especialmente en contextos de violencia y movilidad humana.

Enfoque evolutivo y socioeducativo

Comprendo el motivo de consulta según el momento vital: adolescencia, juventud o adultez tienen tareas de desarrollo distintas y requieren intervenciones distintas.

Intervenciones basadas en evidencia

Las decisiones clínicas se apoyan en investigación actualizada, en la evaluación del caso y en las preferencias de la persona. Revisamos juntas el avance del proceso.

El proceso

Cómo se construye un proceso terapéutico personalizado

Cada proceso se diseña contigo. Las fases no son rígidas ni lineales: revisamos el rumbo de manera periódica y ajustamos según lo que vaya siendo necesario.

  1. 01

    Primera consulta y evaluación

    Escucho tu motivo de consulta, tu historia y tu contexto. Exploramos objetivos y aclaramos encuadre, confidencialidad y frecuencia.

  2. 02

    Formulación del caso

    Construimos una comprensión compartida: qué te ocurre, cómo se originó, qué lo mantiene y qué recursos ya tienes. Nada de esto se decide sin ti.

  3. 03

    Estabilización y recursos

    Trabajo de regulación emocional, seguridad cotidiana, límites y red de apoyo antes de abordar contenidos sensibles.

  4. 04

    Procesamiento e integración

    Cuando hay base suficiente, elaboramos las experiencias difíciles y su impacto en la identidad, el cuerpo y los vínculos.

  5. 05

    Consolidación y cierre

    Revisamos los cambios logrados, prevenimos recaídas y definimos cómo sostener lo aprendido fuera del espacio terapéutico.

«Cada proceso terapéutico es personalizado: se construye según las necesidades, la historia y los tiempos de cada persona.»

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